EL COSTO DE NO HACER NADA: PLAN DE CONTINUIDAD DE NEGOCIO

Rafael Garcia | Gerente de Desarrollo de Negocios | C&W Business

Por lo general, existe una dicotomía entre un plan de continuidad de negocio y un plan de recuperación ante desastres. Estos tienen ciertas similitudes, pero ciertamente no son lo mismo.

Plan de continuidad de negocio

En simple castellano, es un manual con instrucciones, que les enseña a las empresas que hacer ante un evento disruptivo que impacte total o parcialmente sus operaciones, de modo que puedan continuar brindando sus productos y servicios a sus clientes, manteniendo niveles aceptables de calidad y tiempos de entrega.

Pero, antes de determinar que estrategias y soluciones deben aplicarse, primero deben analizar, qué riesgos amenazan a su operación.

Análisis de impacto al negocio

En esta etapa, se evalúan los posibles riesgos y las áreas de impacto, con la finalidad de reducir la incertidumbre. Las definiciones de los riesgos son situacionales, por mencionar algunos:

  • La ausencia de Personal
  • Incremento imprevisto en los costos de materia prima
  • Incapacidad de suministro por parte de proveedores
  • Locales innacesibles

Mientras que, las áreas de impacto, suelen estar más alineadas al contexto del negocio, tales como:

  • Financiero
  • Reputacional o daño a la marca
  • Legal por incumplimiento de contrato
  • Objetivos estratégicos

Cuando se contraponen los riesgos con las áreas de impacto, se obtienen los posibles daños o pérdidas. Y posteriormente, según el nivel de tolerancia de la compañia, se establecen las prioridades en aras de acotar el alcance de las estrategias e inversiones que deberán realizarse para procurar la continuidad de las operaciones.

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Plan de recuperación ante desastres

Cuando se trata de riesgos situacionales de índole tecnológico, como, por ejemplo: caídas de los sistemas, pérdida de conectividad, ataques cibernéticos, entre otros. Las empresas deben determinar que componentes tecnológicos son esenciales para la continuidad de la operación, de allí la importancia de identificar los sistemas de información vitales; aquellos que, usando una analogía, podrían considerarse el cerebro, el corazón y los pulmones de la compañía.

En conclusión, el plan de recuperación ante desastres hace parte del espectro más amplio llamado plan de continuidad de negocio.

Cuál es su importancia

Los servicios en la nube son hoy día el corazón de la Economía, y su funcionamiento depende de cientos de partes trabajando uniformemente con la precisión de un reloj suizo, para poder garantizar la disponibilidad de las plataformas que hacen parte de nuestra vida digital.

Hace apenas unos meses atrás supimos el caos que se vivió en Canadá, donde el operador de telecomunicaciones más grande del país sufrió una caída total de sus servicios, afectando a más de 20 millones de personas y empresas, dejando a casi la mitad de la población sin acceso al sistema bancario, cajeros automáticos, transporte público, e incluso la plataforma 911.

Esta crisis duró casi 15 horas, y ocasionó que millones de personas se conglomeraran en sitios específicos del país para intentar utilizar los servicios de conectividad de otros proveedores, lo cual produjo en algunos puntos del país, estampidas, que cobraron la vida de personas.

En este sentido, hace unos años pudo haberse pensado que la importancia de mantener la disponibilidad de los servicios tecnológicos en las empresas consistía únicamente en prevenir el impacto financiero que una falla en los sistemas podría haber generado, o incluso, el daño reputacional o de la marca. Sin embargo, con lo sucedido recientemente en Canadá podríamos reflexionar que hoy día las personas somos tan dependientes de las plataformas y servicios digitales, que en la actualidad, el costo de no hacer nada, en algunos casos, son vidas humanas.