


Soy un amante de la ciencia ficción y lo he sido desde niño, por lo que la frase “Hasta la vista baby” que escuché en mi infancia quedó grabada en mi cerebro, al principio para representar lo “cool” y a la vez atemorizante que puede ser un robot y luego, a lo largo de los años, para reflexionar sobre esos temores intrínsecos al desarrollo de nuevas tecnologías que surgen de vez en vez.





